1. Vete a la cama sólo cuando estés realmente somnoliento/a.

2. Levántate aproximadamente a la misma hora todas las mañanas. También los fines de semana. Sigue el mismo horario, aunque hayas dormido poco o te sientas cansado/a. Si piensas que debes levantarte más tarde los fines de semana, hazlo como máximo una hora más tarde. En cualquier caso, no permanezcas en la cama más de ocho horas al día.

3. Procura no dormir siestas a lo largo del día. Puede haber algún día muy puntual en que duermas durante el día un rato, pero no todos.

4. Acuéstate sin haber bebido alcohol en las dos horas anteriores al momento de irte a la habitación a dormir.

5. Si te gustan bebidas que pueden contener sustancias estimulantes (café, té, cacao, cola, bebida energética), puedes consumir como máximo 2 al día. Es aconsejable que tomes la última de estas bebidas, como mínimo, 6 horas antes de acostarte.

6. Si eres fumador/a (de cigarrillos, pipa o dispositivos electrónicos), evita emplearlos antes de irse de dormir o durante la noche. Cuando fumes durante el día, conviene hacerlo en otro lugar distinto de la habitación donde duermes.

7. Procura hacer ejercicio físico regularmente. Elige la mejor hora para hacer ejercicio para ti. Algunas personas lo hacen a primera hora de la mañana antes de desayunar, para otros/as es la primera hora de la tarde, dejando un par de horas tras la digestión. Elimina los ejercicios físicos más cansados o intensos en las 3 horas antes de acostarse, para poder conciliar mejor el sueño sin estar muy activado/a.

8. Mantén una temperatura confortable en la habitación, así como niveles de ruidos, oscuridad y tranquilidad que favorezcan el sueño.

9. Durante la cena es conveniente que reduzcas la ingesta de líquidos, alimentos muy salados o dulces.